Es un espacio para compartir cuentos, historias, relatos de viaje, propios y ajenos que hacen repensar la vida. Para mí es básico lo que se cuenta, las experiencias que se comparten son las que construyen la vida y lo que nos hace más personas. Ocupan un lugar importante en mi vida hace como dice un recién amigo "poner el alma a tono"
jueves, 22 de noviembre de 2012
Envidia VS Admiración
Desde ayer tengo muchas ganas de poner por escrito los aprendizajes que sin duda voy teniendo.
Un buen amigo; mi mejor amigo, para ser más concreta me confesó que me tiene envidia, que eso lo hace estar enojado conmigo porque he hecho lo que he querido y él quiere también hacerlo. Me pasó de todo, me enojé, porque de inicio no entendí que tenía que ver; me alegré, porque pensé: es verdad, que rico es hacer lo que te place y al final me conmovió mucho su confesión y ahora se la agradezco de corazón.
Me encanta la idea que pueda verme como alguien digna de admirar, porque sinceramente lo que él me tiene es admiración y no envidia, como él cree.
La envidia como ya me explicaba con anterioridad otro buen amigo, tiene que ver con desear algo que tiene o hace el otro y que se, con plena conciencia que yo no lo puedo tener. La admiración viene desde el deseo también, pero se diferencia en qué yo admiro algo que hace o tiene el otro y tengo la posibilidad de tenerlo. Por eso digo que Pablo me tiene admiración, y es mutuo ese sentimiento, yo lo admiro con lo más profundo de mi ser. Es un ser extraordinario que me ha hecho crecer como ser humano y me posibilita amar, me descubro aceptante, tolerante y empática cuando estoy con él y eso me pone muy feliz, porque me doy cuenta lo que puedo ser capaz de ser.
Hoy sólo aquí poniéndolo por escrito, aprovechando Thanksgiving para la cultura del norte agradecida, entre muchísimas cosas, también con su vida.
Etiquetas:
admiración,
amar,
amigo,
amistad,
envidia,
mejor,
ser humano
domingo, 11 de noviembre de 2012
Recordando "El Camino de Santiago"
¡Qué increíble experiencia!
Me trae tantos recuerdos y me pone de buenas inevitablemente, cuántas fotos, cuántas personas, cuántos momentos, cuántas sensaciones nuevas, cuánto cansancio, cuánta emoción y cuánto deseo por realizarlo.
Estoy muy contenta de haberlo terminado y me gusta muchísimo haber compartido las últimas etapas con dos amigos tan especiales, que sin duda alguna le dieron un sentido diferente.
Agradecida sin duda alguna, con Dios por permitirme saberme viva y vivir, no limitarme a la simple existencia y dejarme arrastrar por la pasión que me permite emprender una aventura como esta y llenarme de gozo al encontrar a Dios mismo en el camino, los caminos, y sobre todo, en los otros.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)