Es una frase que me dice mucho acerca de las personas, y no es mía esa es la verdad,
la saco a colación un amigo cuando hablábamos acerca de una visita a un rancho, en
el que todos los que estábamos nos interesamos por distintas cuestiones del lugar.
-¿Cómo le hacen para mantenerlo tan bonito? - fue la duda de alguien a quien su atención
llamaron los tomates llenos de vida.
-¿Cuánto dinero te deja hacer todo esto?- repuso alguien que evidentemente no vio los tomates.
-¿Te da tiempo para pasar tiempo con tu familia?- alego una mamá con dos hijos pequeños.
-¿Qué es lo que más disfrutas de tener lo que has logrado?- pregunto una religiosa.
Definitivamente lo que preguntamos nos ayuda a conocer a las personas, tiene razón Pablo,
las preguntas también se hacen desde el corazón. Nos ayuda a descubrir qué es lo que anhela
cada uno en lo profundo, y es que a veces andamos preguntando cada cosa, y me enseña a
respetar. Cada quién pregunta desde lo qué es, desde lo que tiene dentro y desde lo que anda
buscando.
Buenas, las tardes...
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